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domingo, 18 de septiembre de 2016
¿Les pasó enamorarse de desastre?
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martes, 21 de abril de 2015
Juancito Renacuajo
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Cuando era chica tenía un amigo que se llamaba Juancito. Salíamos a juntar renacuajos en frascos de vidrios por las zanjas de barrio. Era nuestra diversión.
Un día, Juancito, puso su mirada de Sherlock Holmes y me señaló un charco:
- Cuando las ranas hacen ese ruido es porque va a llover.
Yo me mordí el labio inferior, en claro signo de desconfianza.
- Sos un mentiroso. Le voy a preguntar a mi mamá.
Pero llovió toda la noche nomás.
Fue la primera vez que un hombre me sedujo por su inteligencia.
miércoles, 30 de mayo de 2012
Príncipes de la neurosis
Olvidate del príncipe azul porque no existebla bla bla
En las historias de amor de antes siempre había un oponente real. En Romeo y Julieta, por ejemplo, los antagonistas eran las familias de cada uno. Los amantes eran separados por razones externas. Resulta que en la actualidad la mayoría de las historias de amor ya no tienen oponentes reales sino internos: ellos no quieren comprometerse. Bienvenidos al mundo de la neurosis masculina.
Mi amiga Florencia se acaba de separar de su novio con el que tenía pensado irse a vivir dentro de los próximos meses. Alejandra, una compañera de la facu, se acaba de ir de la casa que compartía con su pareja porque le encontró unos mensajes de texto comprometedores. Las dos coinciden en algo. Cada vez que la relación les pide un poco más pasa lo siguiente: ellos se borran. Me pregunto: ¿Qué está pasando con los hombres? ¿Dónde están los príncipes que nos prometieron? La respuesta es sencilla. No existen.
Las tragedias de antes eran tragedias verdaderas. Las de ahora son solo pequeñas tragedias: mujeres que la siguen remando, ellos que paran el bote para tomar sol. Nuestra única esperanza es que se animen al diván.
Así que la próxima vez que un hombre te diga histérica ya sabés que contestarle: "callate, neurótico".
miércoles, 28 de marzo de 2012
Manual de las diferencias
O de cómo hombres y mujeres organizamos diferentes nuestros viajesbla bla bla
- Cuando nos vamos a dormir, nosotras preferimos taparnos hasta la cabeza. Ellos ni siquiera usan el piyama.
- Para nosotras el baño del hotel es muy importante. Si el baño no es apropiado, las vacaciones seguro que serán malas. ¿Tiene enchufe de tres patitas para el secador o la planchita? ¿Hay suficiente luz? ¿Hay una manta por si hace frío alguna noche? Ellos si tienen que dormir en la intemperie mejor. Les parece una aventura maravillosa.
martes, 14 de febrero de 2012
Una receta para San Valentín
Diganme la Narda de los solosbla bla bla
Si me dejan, les voy a recomendar algo divertido para aquellas chicas que siguen creyendo en el amor y. están dispuestas a confesar lo que sienten. Válido también para las que están en pareja. Mediante una aplicación Heineken te invita a crear una Serenata personalizada e interpretada por la orquesta del comercial The Date. ¡Invitalo a salir de forma original! ¡Y vos que estás de novia, sorprendelo con una serenata que va a dar que hablar!
Yo ya hice la mía ;)
http://apps.facebook.com/heinekenserenade/
lunes, 6 de febrero de 2012
Juana La Loca y Felipe El Hermoso
Justicia históricabla bla bla
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| Felipe ¿el Hermoso? Ummm |
Esta historia se repite. Desde que Eva lo único que hizo fue probar una manzana, siempre son las mujeres las que escuchan voces, hablan con serpientes, son hechizeras, chusmas, mentirosas, malas amigas, o unas increíbles putas.
No, señores. No es así.
Lo único malo que hizo Juana fue la de enamorarse de la persona equivocada. A quién no le pasó que tire la primera piedra.
Es más, yo sospecho que a Felipe le decían el feo, pero al ver a Juana, esa mujer poderosa, bella e inteligente, morirse de amor y de los celos por él, con una pasión tan desbordada, le pusieron El Hermoso.
Y él, lo más campante, se lo creyó. Y de eso sí tuvo la culpa Juana.
domingo, 4 de septiembre de 2011
El no es malo. Solo es inmaduro.
O la manera en la que los justificamosbla bla bla
El no es malo. Solo es inmaduro. No lo hace para lastimarme ni para herir mis sentimientos. Aparte no somos novios, ni nada. Si, ya sé que él me llamó y que también fue él el que me dijo que nos veíamos sí o sí este fin de semana. Pero no voy a ser tan dura de enojarme porque la verdad está pasando un momento muy difícil de su vida. Se le murió su hámster. Aparte le pudo haber pasado algo. Es posible que no tenga luz desde el viernes. Que no haya podido cargar su celular ni prender su computadora. También puede que el teléfono de su casa sea inalámbrico y se haya quedado sin batería. Por ahí está con demasiado trabajo y encima su abuelita le pidió por favor que la cuide. O quizá está con 40º de fiebre y no puede ni levantarse de la cama. ¿Y si le pasó algo peor? Hace dos días que no actualiza su estado en facebook. Por ahí tuvo un accidente y perdió la memoria. Debe ser eso, sí, sí, debe ser eso. Seguro que es eso. ¿No? Y además cuando tuvo el accidente no tenía encima ninguna identificación. Lo llevaron a un hospital y una enfermera se enamoró de él y ahora vive con ella hasta que recupere la memoria. ¿Y si necesita una transfusión porque cuando perdió la memoria se dio un golpe muy fuerte en la cabeza y perdió mucha sangre? ¡Y mirame a mí! Estoy de lo más pancha comiendo una torta de chocolate y repitiendo la última temporada de Mad Men.
Pobre.
Soy la peor persona del mundo.
Con razón que él no me llama.
miércoles, 10 de agosto de 2011
El doble
O los malos ejemplosbla bla bla
Y de repente salís con alguien con un parecido importante con tu ex. No sos la primera en darte cuenta. Te lo dicen los demás.
Pero no es.
Es diferente cuando habla, cuando se ríe, cuando te mira. Cuando corta la carne o te toca la cara. Tienen también cosas en común. Aficiones, libros, comentarios, películas. Sueños. Y a vos. A vos también te tienen en común.
Pero no es.
Y lo entendés a Tinelli, porque te das cuenta que estás jugando al espejo. Y querés encontrar en ese nuevo aquello que era de aquel otro, el original, que quizá cambió tanto que ya no es ni la sombra de ese que te amaba y amabas en el mismo tiempo y espacio. Porque vos también cambiaste. Cambiaste mucho este tiempo. Y ya ni siquiera te gastás en pensar en una reconciliación. Te atrae el doble porque es nuevo, y el viejo, el original, ya no es lo que era.Y porque nunca se podrá volver al principio con el original, pero con el doble se podría empezar algo nuevo. Y sin querer, el doble te gusta porque es nuevo pero es igual. El único problema es que no te hace reír y soñar así.
Porque no es.
Y no es.
Y pasan los días y te das cuenta que no es.
Que por suerte no es.
Que aquello, eso que ya fue y que nunca volverá a ser, fue único.
Que Tinelli no es un buen ejemplo para los niños.
lunes, 28 de marzo de 2011
Cómo darte cuenta si estás enamorada

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1) Te reconciliás con tu lado de Susanita. Te da ganas de cocinarle cosas. Te bajás recetas de internet. Te robás del trabajo la revista de recetas de Choly, llamás a tu abuela para que comparta el ingrediente secreto de sus platos de una vez y hasta la amenazás de que si no te lo da jamás tendrá bisnietos.
2) Le cedés a él la última porción.
3) Lees los mails que te escribió una y otra vez y siempre que llegas a la última línea tenés una sonrisa.
4) Escuchás canciones que no suenan regularmente en tu playlist, como por ejemplo, “All you need is love”.
5) De pronto no te molesta más la gente que te manda forwards ni la que te manda el mismo mail a todas tus casillas con total impunidad.
6) Los domingos se te vuelven insoportablemente largos si él no está.
7) Estás en paz con el mundo. Llamás a tu vieja sin que ella te llame primero, saludás a la gente en la calle, dejás pasar primero a la gente y no te importa si te sacan el lugar, cedés el asiento a todos en el colectivo porque por más que vayas parada andás en el aire.
8) Seleccionás del cajón de tus bombachas las más lindas y al resto las mandás a la basura.
9) De tus todos los chicos de tu vida, este te parece único. Te sorprende con sus observaciones, te mata con sus comentarios y te roba suspiros en el espejo.
10) Olvidás que todos los demás también te parecían así.
lunes, 28 de febrero de 2011
Cómo saber si todavía no olvidaste a tu ex
Para vos que te hacés la superada, la que sigo con mi vida y todo bien, sigo saliendo y estoy divina. ¿Querés saber si realmente olvidaste a tu ex? El otro día, de casualidad, descubrí la diferencia entre una mujer que sigue enamorada y otra que no. bla bla bla
- Cuando cortaste con tu ex... ¿cómo hiciste para seguir adelante? Te juro que me cuesta dormir, me cuesta comer, ir al trabajo - me preguntó con la cara más lastimera posible.
- No sé - le digo- Un día me desperté y me di cuenta que lo había dejado ir porque lo extrañaba solo cuando estaba triste.
Mili me miró con cara de desconcertada. -¿Cómo?
- Ponete a pensar esto. Estar triste y extrañar es lo más común del mundo. ¿O no?
- Y sí.
- Pero la verdadera cagada -le digo-, es cuando estás en un momento increíble, y te sentís genial, y mirás a tu alrededor, y te das cuenta que todo es único, casi maravilloso, que ni un director de fotografía hubiera imaginado un momento tan perfecto, una luz tan cálida, una escena tan íntima.
- jaja
- Pero entonces pasa algo que no esperabas.
- ¿Qué?
- Un pensamiento oscuro y demoledor se te cruza por la cabeza. Y decís: "Cómo quisiera que él viera esto", con tu mejor tono de heroína de telenovela venezolana. ¿A quién no se le transformó la sonrisa en nostalgia? El gesto se te cambia, los ojos se te llenan de lágrimas. Y lo peor de todo es que aparecés con tu cara de Transformer en todas las fotos de tus amigos.
- Sí, me lo vas a decir a mí.
- Pero vos todavía estás a tiempo, Mili. Recién cortaste. El tema es si ya pasó más de un año, chau. No hay nada que hacer. Seguís enamorada. Andá pensando estrategias para reconquistarlo sin quedar demasiado patética.
Mili se mata de risa.
A veces las amigas tenemos que decir verdades brutales. ¿no?
lunes, 24 de enero de 2011
El que escucha Arjona
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lunes, 30 de agosto de 2010
¿Bienamada Matilde?
bla bla bla Neruda, el poeta que le cantó al amor con una voz única, que jura y perjura en un poemario que bienama a su mujer, así de fácil va y la engaña con otra. ¡Y encima su sobrina! Y como si eso fuera poco, me enteré que le escribió otro libro en secreto donde jura lo mismo a la otra.
Quiero decir públicamente que me siento estafada. Si tuviera un libro de quejas, lo firmaría con mayúsculas y resaltador. ¡Yo que era una adolescente me creí que esa clase de amor podía ser posible! Y ya ven.
martes, 17 de agosto de 2010
Mi primer beso
O cómo cuesta crecer bla bla bla
Mi primer beso no fue especial. Al menos eso pensé en ese momento. Yo era muy chiquita. Tenía 13 años y un aluvión de hormonas, por supuesto, como suele pasar. También tenía una inocencia tremenda y muy pocas ganas de dejar la niñez. Me decían que ya no tenía que jugar con muñecas, y yo no lo entendía. Con un poco de pudor, lo admito. Sí, yo fui de esa clase de grandulotas apegadas a sus juguetes. ¿Pero por qué tenía que abandonar mis juegos?
Por otro lado, había soñado que mi primer beso iba a ser como un sueño, con un chico del que yo estuviera enamorada, y que, además, todo iba a dar vueltas alrededor.
Mi Pequitas era una muñeca con el pelo de lana fucsia. Se llamaba así por las pequitas en su mejilla derecha. Las de la izquierda, se las borre con alcohol una vez que fui médica.
El Colorado hacía juego con Pequitas porque también tenía el pelo de lana, pero de color naranja. Fue un regalo de mi padrino. Parece que estoy viendo a mi padrino sacar del estante a ese muñeco que descubro ya en mis brazos. “No. Qué no lo envuelvan. Me lo llevo así”.
También tenía a mi bebote Rebecca Elizabeth, nombre influenciado por las telenovelas mexicanas y las películas yanquis. Y a mis Barbies, siempre deseando un Ken que no llegó en ninguna navidad ni en ningún reyes. Un unicornio. Y una muñeca negra que me había regalado mi papá a los 3 porque me enamoré de ella y me tiré al piso para que me la compraran. Tenía muchos juguetes más. Estos eran los que más recuerdo. Y resuta que, porque cumplí 13, tenía que dejarlos.
Mientras, yo llevaba una doble vida. Cuando me juntaba con mis amigas, hablábamos de las primeras fiestas, hablábamos de bandas y de chicos, chicos que todavía no me interesaban mucho, con toda honestidad. Pero cuando volvía a casa sacaba a mis juguetes a escondidas. Y entre todos ellos, las Barbies estaban en su momento de más popularidad. Por fin habían tomado protagonismo por su fisonomía de mujer. Y con ellas yo imaginaba mi adolescencia, las fiestas del futuro y me imaginaba lo que sería vivir sola, sin padres molestos ni hermanitos hinchapelotas.
Una noche la familia de mi amiga Loli me invitó a un carnaval. Como era una familia muy conocida, mi mamá me dejó. Cuando llegamos, veo a un chico morocho, simpático y alto. Es Rodrigo. Lo conocía desde los 11 porque era el ex novio de una compañera, mucho más precoz que yo. Se me acerca. Charlamos. Mi amiga, Loli, se va. Alguien que pasaba, no sé quién, me tiró espuma en la ojos. Por unos segundos no veo nada. Estoy en esa nebulosa y Rodrigo me ayuda. Me pasa un pañuelo por la cara, me saca la espuma y, ahí nomás, me besa. Yo no me lo espero pero respondo al beso por inercia. Y listo. Dicen que el primer beso sólo se puede dar una vez. Y es verdad. No hubo nada que dieras vueltas. Me veo a mí misma en esa esquina con un sentimiento de curiosidad y atracción mezclado con enojo.
Me pregunta si quiero ser su novia y yo le digo que sí, pero al otro día, cuando lo veo en la esquina de mi casa, me arrepiento y lo ignoro.
Pero esa semana, sin darme cuenta, puse mis muñecos en una bolsa y se los regalé a mi hermanita. Le toqué la mejilla sin pecas a Pequitas y peiné a las Barbies por última vez.
lunes, 8 de febrero de 2010
Los secretos del gran macho argentino

El fin de semana, mientras viajaba en tren, tuve el placer de escuchar esta conversación
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Ella:
La verdad que nunca entendí por qué cambiás tanto cuando hacés el asado. ¡Es un simple asado! ¡Tenés que poner la carne arriba de la parrilla y listo!
Él:
No seas ignorante. Nunca es un simple asado.
Ella:
¿Por?
Él:
Dejame que te explique. Muy fácil. Pero esto es información confidencial.
Ella:
¿Información confidencial?
Él:
¿Por qué te pensás que se desarrollaron tantas teorías de cómo hacer un asado?
Ella:
¿Teorías?
Él:
Con madera de cajón de frutas, sin madera, con carbón, a leña, con o sin alcohol. Están los que ponen briquetas para encender el fuego, los que tiran la bolsa con el nylon. Y podría seguir hasta mañana.
Ella:
Pero todavía no entiendo por qué te ponés irritable e hinchapelotas y contentás mal a todo el mundo.
Él:
Sólo los primeros 20 minutos. Hasta que prenda el fuego. Es que todavía no entendés de qué se trata el asunto.
Ella:
A ver. ¿De qué se trata?
Él:
Que no se prenda el fuego, es como si… bueno, vos entendés.
Ella:
¿Cuánto más grande el fuego, mayor es tu virilidad?
Él:
Algo así.
Ella:
¿y si se quema el asado como te pasó ayer?
Él:
Eso no importa porque el fuego era mucho y eso está bien.
Ella:
Ay , dios mío. No lo puedo creer.
Él:
Posta. Es algo que no distingue barreras sociales. Le pasa al doctor y al verdulero. Y también a mí.
Ella:
Es demasiada información esto.
Él:
Porque no sabés lo que se siente. Alguna vez me pasó. Hice el asado cuando me fui al sur con los pibes, no se prendió el fuego y me sentí muy mal.
Ella:
¿No estás exagerando?
Él:
No. De repente me escuché diciendo: "nunca me había pasado esto". “Te juro que es la primera vez que me pasa”
lunes, 28 de septiembre de 2009
Pinky y Cerebro
Mucho más que dos
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martes, 18 de agosto de 2009
Los miradores de culo
Deporte nacionalbla bla bla
Hasta principio de siglo se consideraba que el deporte nacional de los argentinos era el fútbol. Sin embargo, en los últimos relevos se ha podido contastar que no hay deporte que tenga más multitudinario que el de mirar culos.
Los miradores de culo ya no sorprenden a nadie. Se los encuentra en todos los sitios habidos y por haber. Están el subte, en el tren, en la calle. En las plazas forman legiones a las siete de la tarde.
Hay algunos que consideran esta práctica como una práctica individual, e incluso, privada. Hay otros, en cambio, que piensan que es mejor hacerlo en grupo.
Algunos piensan que es una práctica sólo para iniciados. Y están los que se creen grandes miradores de culos.
Y no es lo mismo, para una, que la mire un adolescente en estado hormonal, que un viejito de mirada tierna y una boca oscura.
Algunos miran sólo cuando están solos. Otros miran aunque estén acompañados.
No obstante, no sólo se los puede clasificar por edades o estado civil: También se los pude diferenciar por la manera de mirar. No es lo mismo el mirón descarado que el sutil mirador.
Los que miran descaradamente son capaces de llevarse por delante un árbol de tanta distracción. Están a completa merced de sus instintos. En cambio, el que se hace el disimulado, es un maestro de la sutileza. Se hace el que abre un paraguas o te deja pasar primero por la puerta del colectivo. Y vos pensás “Qué caballero”. Y no. Todo era para ejercitar esta peligrosa práctica milenaria sin ligarse un tortazo.
Como pasa con todo deporte, están aquellos que lo vuelven un arte. Algunos miradores de culo vendrían a ser como un Woody Allen a punto de encontrar la toma perfecta. Como un Picasso que visualiza la creación de un Guernica. Como un Maradona que está a punto de meterle un gol a los ingleses. Son poetas anónimos a punto de encontrar la palabra justa, el gesto indicado: el piropo perfecto que te levante el ánimo.
jueves, 6 de agosto de 2009
Yo soy tu amigo fiel
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1) El amigo celoso: Nunca le interesaste pero no va que se acerca uno y se te pega como si fuera tu novio de hace 10 años. Le hace preguntas groseras y comentarios contraproducentes al pretendiente, como por ejemplo, “¿cómo terminaste tu última relación?...Ah… Ella hace cinco años que no sale con nadie”. Es el típico que no come y no deja comer.
2) El amigo de mentira: Los dos siempre tienen el mismo discurso. “Vamos a tomar un café pero no va a pasar nada. Sólo somos amigos.” Por supuesto que ese discurso que es sólo una artimaña. Seguro que terminan tomándose el café debajo de las sábanas.
3) El amigo que te tiene ganas: Son amigos pero en realidad a él le gustás. Incluso un par de veces te lo dijo y vos lo rechazaste. En secreto, él está esperando el momento justo para dar el zarpazo. Mientras tanto, podés contarle de tus amores fallidos, tus citas desastrosas y tus sueños más íntimos.
4) El amigo inalcanzable: Son amigos pero en realidad a vos te gusta. El tema es que él siempre estuvo enamorado de otra y, aunque intuye de tu interés, te demuestra todo el tiempo que vos sos su mejor amiga pero nada más. Vos estás esperando el momento justo para dar el zarpazo, mientras tanto, disfrutás de su compañía y esas pequeñas migajas de felicidad.
5) El amigo porque no te queda otra: No tenés nada en común con él, incluso no te cae bien, sólo que es amigos de tus amigos y entonces lo tuviste que adoptar.
6) El amigo hermano: En realidad en algún tiempo lejano que no alcanzás a recordar fue tu ex novio. El tema es que tu familia lo integró demasiado. Va a comer todos los fines de semana con tus viejos, tu hermano se volvió su mejor amigo y, para colmo, conoce a todos tus nuevos novios con los se lleva bien.
7) El amigo de verdad: Es inteligente y divertido. Tiene un increíble buen gusto y una predilección por tus películas favoritas. A él podés contarle todo, sin omitir detalles. Y por supuesto que es gay.
Ilustración: Mínima
martes, 14 de julio de 2009
Querido ex

Hay distintos tipos de ex:
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1) El que te sigue queriendo: Nunca pudo entender que cada uno siguió su camino. Por eso te llama. No te llama para invitarte a salir ni nada por el estilo. Te llama para contarte que se compró un perro, que nació su sobrino, que lo ascendieron en su trabajo. Cada paso importante en su vida, te llama para contártelo como si deseara compartirlo con vos. No te lo dice pero ... te sigue queriendo.
2) El ex que nunca llegó a ser ex: Su relación no fue una relación convencional. Nunca estuvieron de novios por más que vos conocés a todos sus amigos y lo viste esporádicamente por casi tres años. Por eso nunca cortaron y por eso siempre está la posibilidad de volver.
3) El ex que nunca tendría que llamar: Finalmente lo olvidaste, seguís con tu vida y superaste la etapa de estar esperando su llamado encerrada en tu casa. Cuando crees que sos esa mujer completa y realizada que está lista para embarcarse en una nueva relación, suena el teléfono… y es él.
4) El psico: Parecía un ex tranquilo hasta que le dijo a la gente que se va a casar con vos en agosto y que se iban a ir a Cuba de luna de miel. De un día para el otro, todo el mundo empezó a felicitarte y hasta te llamó tu vieja para pedirte explicaciones de por qué no le contaste la buena noticia.
5) El resentido: Te cruza por la calle y no te saluda. Si te ve se cambia de vereda. Nunca te va a perdonar aunque ya no recuerda qué era eso que te tenía que perdonar.
6) El víctima: Cuando se terminó la relación, todo lo relató desde la óptica facilista del bueno y el malo: Vos sos la mala y él es el bueno. Todos sus amigos, toda su familia, e incluso, todos tus amigos y toda tu familia, piensan lo mismo y ahora te ven como la bruja de la película.
7) El ex que no te querés cruzar: Nada queda de aquel hermoso joven que te tenía muerta de amor. Ahora es un tipo triste, con diez kilos de más y con problemas con el alcohol. Si se te pone a hablar tiene una lista extensa de terribles cosas que le sucedieron. Lo dejó la mujer. Se le murió el gato. Lo persigue la AFIP. Cuando se va te queda una sensación extraña de nostalgia y tristeza.
8) El simbiótico: Ahora se viste igual que su nueva novia, tiene los mismos gustos que ella y todos los fines de semana la pasa en el country con su familia política. Y siempre que lo encontrás te terminás preguntando: ¿Cuándo se va a comprar una personalidad?
9) El ex misterioso: Desde que terminaron nunca más supiste de él. A veces fantaseas con un regreso inesperado o encontrarlo en un lugar paradisíaco durante las vacaciones. Pero sabés que es sólo una fantasía.
10) El que te cuesta olvidar.
lunes, 18 de mayo de 2009
El ave fénix
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Sergio era el típico bromista. Gordito, con acné y mal gusto. Su fuerte era el humor y la ironía. Claudia, en cambio, era de esas rubias cautivadoras que en el recreo siempre tienen una rondita alrededor. Sergio había conquistado a Claudia con mucho trabajo. El verdadero trabajo de un artesano paciente y esmerado. Así que ni se imaginan cómo estaba el pobre chico cuando Claudia lo dejó por un carilindo de quinto año, que sólo movió las pestañas y la cautivó. Sergio la pasó muy mal. No se resignaba. Era la primera vez que sufría por una chica. Sin premeditarlo, había dejado de ser el chico simpático que siempre nos hacía reír. Pero, de un día para el otro, como si se hubiera hecho un fashion emergency,Sergio se transformó.
El cambio fue impactante. No sólo cobró varios centímetros más de altura. Se volvió un calco del actor sexy de “Seducción de dos lunas”. Pasaba con su pelo largo y su moto enorme enfrente de la ventana de Claudia. Siempre había una acompañante que se agarraba con fuerza de su cintura. Chicas hermosas a las que el pelo se les volaba con el viento de la alta velocidad. Tanto cambió que las amas de casa chusmas de la cuadra decían que una vez su propia madre se lo confundió con otro. Yo no sé si eso es verdad, pero déjenme que les presente al ave fénix.
El ave fénix es un ave mitológica que tiene la capacidad de renacer desde sus propias cenizas. En cuánto a los hombres, el ave fénix no es el novio que siempre reaparece cuando menos lo pensás, o el amante que llama después de mucho tiempo. No. El ave fénix es el ex novio que te supera. Pero como si eso fuera poco, como si con superarte y seguir con su vida no lo bastara, no sólo se olvida de vos, se reinventa completamente. Ya lo sabrá Claudia que no tuvo ni tiempo de arrepentirse. Es el que cambia tanto que parece otro.
Y encima te lo refriega en la cara.


